miércoles, 21 de octubre de 2009
Muchas veces nos creemos libres de hacer lo que nos plazca sin tomar en cuenta las consecuencias de nuestro actos a corto, mediano y largo plazo. Nos sabemos capaces de realizar lo que sea y se nos nubla el razonamiento.
Afortunadamente existen leyes y reglamentos que todos debemos de seguir para no romper con el orden social. Sin embargo, acaso estas normas están limitando nuestra libertad de actuar, de pensar y medir las consecuencias? Al parecer en la mayoría de las casos no es así. Muchísima gente crece con la idea de que las reglas han sido creadas para romperse.
Nosotros somos libres de hacer lo que queramos siempre y cuando no se nos suprima este derecho. A veces hacemos cosas que no queremos, a veces queremos cosas que no son posibles. En fin, una lista larga de posibilidades nos separan de comprender totalmente el concepto de la libertad y sus límites, que radican cuando terceras personas son invlucradas.
A veces sacrificamos cosas que en realidad queremos para hacer o dejar de hacer algo, por más que dependa o no de mí, cualquier posibilidad siempre está latente de ocurrir.



es cierto muchos crecen con la idea de que las regalas estan hechas para romperse, yo pienso que las reglas estan hechas para cumplirse y poder vivir en paz y sociedad.